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Una mañana, estaba un señor
tranquilamente sentado leyendo su periódico, desayunando, cuando su
esposa se desliza silenciosamente detrás de él y le voltea un santo
sartenazo: 'Zas!'.
Le dice él, sobándose la cabeza: -
¿Y eso?, ¿Que te pasa?
- A ver, grandísimo mujeriego. ¿Que
es este pedazo de papel en el bolsillo de tus pantalones con el nombre de
Marilú escrito en el? - ¿Que es?... ¿eh?
- ... pero mi amor, ¿no te acuerdas
que hace dos semanas me fui a las carreras de caballos?, Marilú es el
nombre de uno de los caballos a los que aposté.
La esposa se ve toda satisfecha y se
va a continuar su trabajo en la casa.
Tres días después, una vez mas
está el hombre sentado muy a gusto, viendo la tele y tomándose un
aperitivo, cuando de repente, takete! otro madrazo con el sartén en la
cabeza.
Con la cabeza sangrando y en el suelo
le dice él: - ¿Y ahora que pasó?!
Y ella le contesta: Tu caballo te
llamo por teléfono! |