Cuatro hombres estaban subiendo un
piano al décimo piso de un edificio.
El instrumento musical era
bastante grande y pesado, por lo que pronto todos estaban fatigados.
Uno de los trabajadores le
pregunta al jefe del grupo: - Oye Manolito, cuantos pisos faltan?
- Fíjate que no he llevado la
cuenta, descansemos aquí y que vaya uno a ver cuantos pisos faltan.
- Yo no voy, que estoy muerto del
cansancio. Dice uno y otro replica lo mismo.
Joselito, un grandullón,
fortachón, y un tanto tarado dice: - Está bien, está bien, partida de
vagos, yo voy a averiguar.
Al rato regresa y dirigiéndose al
jefe dice: - Manolito, tengo una noticia buena y otra mala, cual quieres
oír primero?
- Suelta la buena. Responde
Manolito.
- Sólo faltan cuatro pisos.
- La mala déjala para cuando
acabemos.
Luego de un gran esfuerzo final y
ya todos extenuados por cansancio llegan al piso 10 y entonces uno
pregunta: A ver Joselito, cual es la mala noticia?
- Que este no es el edificio.