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1839 - 1897
Prócer
puertoplateño, gran figura militar y política de la Restauración. Nacido
el 8 de Septiembre de 1839, fueron sus padres Pedro Castellanos y Nicolasa
Luperón. Familia pobre que encontró sin embargo, la protección del
hacendado Pedro Eduardo Dubocq, quien le dio empleo a Luperón en su
importante hacienda, nombrándole ya a la edad de 14 años, encargado de
corte de maderas en la región de Jamao. Un profesor inglés se ocupó de
su educación, y el propio Dubocq le facilitaba el acceso a su biblioteca,
donde su preferencia fueron las obras históricas, cuyos pasajes adaptados
a la realidad nacional le dieron luego las mejores luces para resolver
idealmente las más difíciles situaciones en su vida pública. El propio
Luperón, en sus "Notas Autobiográficas y Apuntes Históricos",
2da. edición, reconoce la influencia que esas lecturas tuvieron en la
formación de su personalidad, al decir que "las obras de Plutarco
depuraron mis sentimientos y engendraron el amor a la justicia y a la
gloria nacional”.
Al
producirse la Anexión
a España, en 1861, Luperón se rebeló contra aquella situación, siendo
tan enérgica su actitud que las autoridades llegaron a perseguirlo,
buscando entonces refugio en Haití, de donde no tardó en trasladarse a
los Estados Unidos, hasta entrar clandestinamente por Monte Cristi, para
pronunciarse en Sabaneta, en Febrero de 1863, donde si bien sofocada la
rebelión, Luperón logró llegar a La Vegay allí aunar esfuerzos para poco después dar el Grito de Capotillo el 16
de Agosto de 1863, hasta el sitio de Santiago el 6 de Septiembre del mismo
año. Tras estos éxitos es ascendido a General siendo designado Jefe
Superior de Operaciones en la entonces Provincia de Santo Domingo,
escenario de las más difíciles campañas por encontrarse allí el grueso
de las fuerzas anexionistas.
Luperón,
a pesar de ser un hábil estratega, se dejaba llevar de su ímpetu y
audacia, y era poco dado a ceñirse a la disciplina, por lo que no
vacilaba en contrariar órdenes superiores cuando entendía que ello podía
favorecer la victoria, y pese a que siempre así sucedió, fue relevado
del mando y nombrado Vicepresidente de la Junta Gubernativa
, al parecer como un premio a sus servicios.
El
1ro. de Mayo de 1866, Luperón formó parte del Triunvirato que gobernó
hasta el 22 de Agosto del mismo año.
Prescindó
de las alternativas de poder en los gobiernos de sucedidos entre el 1864 y
1865 en cuyos mandatos Luperón conservó incólume su prestigio y
conducta, saliendo en dicho periodo al exilio por su firme y activa
oposición a las pretensiones anexionistas de Buenaventura Báez, al cual
combatió diplomáticamente y también con las armas, siendo el caso más
destacado el del barco El Telégrafo, que desde Marzo de 1869 combatió
tanto, que los Estados Unidos intervinieron con los buques Tybee,
Seminole, Nankastet y Swatara, siendo así que lograron hacerle desistir,
llevando el mismo Luperón su barco a Saint Thomas, donde fue rematado. En
sus acciones en dicho barco, con una tripulación de 45 hombres, Luperón
estuvo ayudado por los Generales Pablo Pujols, J. Belisario Curiel, Fenelón
Prud' Homme, Marcos E. Adón, Severo Gómez, Pedro Antoine Casimiro,
Segundo lmbert, Manuel de Jesús Ricardo, José Bermúdez y Ulises
Heureaux.
Luego
de la caída de Báez, en 1873, Luperón regresó a Puerto Plata, siendo
allí nombrado Ministro de Guerra Marina por el presidente Ulises
Francisco Espaillat, si bien a la renuncia de éste volvió por tercera
vez al exilio, tardando cerca de tres años en ser repatriado.
El
3 de Agosto de 1878 Luperón conquista el Fuerte de San Felipe y toma
posesión de la ciudad de Puerto Plata, donde establece un Gobierno
Provisional del que formaron parte entre otros, Alfredo Detjen y los
generales Ulises Heureaux y Federico Lithgow. Para contrarrestar esta acción,
el Presidente González envió a Puerto Plata el vapor Tybee, con un pequeño
contingente de fuerzas, pero Luperón logró ponerlas en fuga. Fue
Presidente Provisional de la República
, con asiento en Puerto Plata, desde el 7 de Octubre de 1879 hasta el 1 de
Agosto de 1880, fecha en que asume la presidencia Fernando Arturo de
Meriño,
quien fuera electo con el apoyó de Luperón, siendo en esta ocasión
designado Enviado Extraordinario y Plenipotenciario.
En
el Gobierno de Francisco Gregorio
Billini, fue Delegado del Gobierno en el
Cibao, hasta que la revolución de 1886 lo llevó a luchar a favor de
Ulises Heureaux, de quien luego disintió, llegando a combatirlo aunque
sin éxito, por falta de apoyo, saliendo entonces hacia Saint Thomas,
donde enfermó de gravedad. Fue traído a su País por el propio Ulises
Heureaux, falleciendo en su pueblo natal, el 21 de Mayo de 1897. |
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