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Nació el 12 de diciembre de
1816 en San
Cristóbal, en el seno de una familia acomodada. Permaneció varios años
en Inglaterra dedicado a los estudios. Hablaba inglés perfectamente y
aunque no existen pruebas documentales de que terminara alguna profesión,
su nivel de educación era superior a los hombres de su época.
Proclamada la fundación de la República, en
1844, formó parte del
Estado Mayor del General Pedro
Santana. En abril de 1845 ostentaba el
rango de Comandante, y ese mismo año ascendió al de Coronel. Participó
en las batallas y combates más importantes de la guerra contra los
invasores haitianos, luego de la independencia nacional.
En la guerra demostró ser un hombre de valor excepcional, cualidad que
junto a su alta estatura y carácter agradable despertaban admiración y
respeto. Un acto que proyectó su figura de hombre valiente fuera de
nuestras fronteras fue el escenificado al final de la batalla de Santomé,
el 22 de diciembre de 1855, cuando obligó al general haitiano Antoine
Pierre a desmontarse del caballo en el que se retiraba del campo de
batalla para iniciar un duelo personal a Sable, siendo el militar opositor
decapitado por Cabral en rápido y certero ataque. Este episodio, sin
precedentes en la historia militar de las guerras de independencia
americanas, le valió la honra de que en Haití cuando se iban a referir a
un hombre valiente decían "UN HOMME CABRAL" (un hombre Cabral).
Al romperse la larga alianza y amistad que existía entre Pedro Santana
y Buenaventura Báez, José María Cabral decidió quedarse al lado de
Báez. A principio de 1857, acompañado de una selecta tropa, Cabral
partió a cumplir con una misión encomendada por Buenaventura Báez:
apresar a Santana en su estancia de El Prado. Al entrar a Santo Domingo
llevando detenido al temible hatero, expresidente de la República y más
alta figura militar de la Nación, rechazó con energía las burlas e
impidió que se humillara a Santana.
Fue jefe militar de la Capital en la guerra
"constitucionalista" contra el gobierno de Buenaventura Báez,
entre los años 1857 y 1858.
Junto a Francisco del Rosario Sánchez encabezó la expedición que
entró por Haití para combatir la Anexión a España en 1861. Derrotó a
las huestes anexionistas en la batalla de La Canela, el 4 de diciembre de
1864. Acompañado por Eusebio Manzueta y Marcos
Adón, fue de los primeros
generales de la Gesta Restauradora que entraron en la ciudad de Santo
Domingo después de la derrota de los españoles.
Fue presidente de la República en dos ocasiones: del 4 de agosto al 15
de noviembre de 1865 y del 22 de agosto de 1866 al 31 de enero de 1868. En
su primer período propugnó, por corto tiempo, por el arrendamiento de la
Bahía de Samaná a los Estados Unidos, posición por la cual Luperón le
hizo severas críticas. En sus gobiernos quedó abolido el destierro y la
pena de muerte por razones políticas, y por decreto del 20 de septiembre
de 1868 se ordenó el uso, por primera vez en el país, de los sellos de
correos.
Abjuró del baecismo y se puso a las órdenes de Luperón y Pimentel,
quienes organizaban la lucha contra el gobierno de Báez que se había
iniciado en 1868. Bajo la jefatura de Luperón, Cabral y Pimentel se
inició la guerra de los seis años, que tenía como objetivo impedir el
proyecto de anexión a los Estados Unidos, auspiciado por el gobierno del
Presidente Ulises Grant.
En 1878 estuvo al frente de la Cartera de Interior y Policía, para
retirarse posteriormente a la vida familiar, luego de 34 años de
servicios a la patria.
El historiador Emilio Rodríguez Demorizi, en su libro Próceres de la
Restauración –P.52-, emite el siguiente panegírico acerca de José
María Cabral: Modesto y abnegado como pocos, sin ambiciones de gloria
ni de poder y riquezas, murió rodeado del amor de los suyos y la
admiración de sus conciudadanos en la mañana del 28 de febrero de 1899.
Datos obtenidos en:
Héroes y Próceres
Dominicanos y Americanos -P.59-
Por: Euclides Gutiérrez Félix
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