Casa
de Tostado
Está ubicada en la esquina formada, en la acera sur, por las calles
Arzobispo Meriño y Padre Billini.
Su construcción es de inicios del siglo XVI, luego del arribo del
Escribano Francisco Tostado en 1502, junto a Nicolás de Ovando.
Formada por
grandes habitaciones, varios jardines y arcos de
ladrillo, en el exterior de esta construcción se puede observar una
característica arquitectónica considerada como la más relevante en el
patrimonio monumental de Santo Domingo, y es
el conjunto formado por la ventana germinada, única en este continente,
insertada armoniosamente en la parte frontal, y el Portal Gótico-Isabelino.
En estudios arqueológicos realizados en el patio, se determinó la
existencia de una huerta o conuco, con pozo de regadío de unos 40 pies de
profundidad.
La Casa de Francisco Tostado fue heredada por su hijo, Francisco Tostado
de la Peña, escritor, poeta y primer catedrático criollo de la Universidad
Santiago de la Paz. A quien se le atribuye haber escrito el primer soneto
conocido de poeta nacido en América, "soneto
de la bienvenida al Oidor Eugenio de Salazar".
Luego de la muerte de Francisco Tostado de la Peña, golpeado por una
bala de cañón en 1586, durante la invasión de Francis Drake, la
residencia perteneció al alguacil Francisco Rodríguez Franco y tiempo
después pasó a ser Palacio Arzobispal antes de ser propiedad del Estado
dominicano.
En la Casa de Tostado funciona en la actualidad el "Museo de la
Familia del Siglo XIX", el que abrió sus puertas al público el 15 de
agosto del año 1973, tras la finalización de trabajos de reconstrucción.
El Museo De La Familia del siglo XIX fue creado, fundamentalmente, con
objetos decorativos y mobiliarios pertenecientes a familias de todo el
territorio nacional, quienes tuvieron a bien donarlas al Museo.
La colección del museo reúne mobiliario, bronces, porcelanas, pinturas,
dibujos, fotografías, libros y objetos de uso personal. Apareciendo nombres
de importantes artistas de la época entre las obras de artes plásticas de
esa colección.
La Misión del museo es preservar y
comunicar a nacionales y extranjeros la historia, usos y costumbres de la
familia dominicana que ha vivido aquí desde mediados del siglo XIX.
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