Se encuentra en
la calle Las Damas de la zona colonial de Santo Domingo, su construcción se
inició en 1502 por orden de Fray Nicolás de Ovando, quien escogió
personalmente el lugar. La Fortaleza de Santo Domingo es la más antigua de
su género en América en conservar su estructura en perfecto estado.
Ubicada en un acantilado al sudeste de la antigua Ciudad Colonial,
fundada por Ovando, la fortaleza cumplía la función de cierre y defensa
del puerto, desde donde se iniciaban todas las expediciones emprendidas
hacia otras regiones de América al inicio de la época colonial, por lo que
es considerada "eje de la conquista.
Su construcción se realizó en varias etapas, siendo la primera la
erección de la llamada Torre del Homenaje, una edificación de 18.50 metros
de altura que rememora un castillo medieval por su sobriedad y su tope
almenado. En su interior se pueden ver diversas mazmorras y calabozos,
donde, entre otras personalidades, estuvo preso Cristóbal
Colón (por orden del comendador Francisco de Bobadilla). Esta
edificación se realizó bajo la dirección del arquitecto Juan de Rabé.
A mediados del siglo XVI fue construido El Fuerte de Santiago, hecho en
piedra y ladrillo, siendo éste la primera línea de defensa de la
Fortaleza. De éste se conservan la garita, cuatro arcos y una porción del
piso original.
En 1570 se construyó su "Plataforma de Tiro Alta" con una
serie de cañoneras y almenas que protegían la entrada del puerto con
disparos rasantes; la rampa permitía el traslado de los cañones en
"cureñas" o carros especiales desde la plataforma superior.
A mediados del Siglo XVII se contruyó la "Plataforma de Tiro
Baja", ésta proveía defensa mediante el disparo de cañones a blancos
distantes, localizados en el mar. Todos los cañones situados actualmente en
el recinto de la Fortaleza provienen de rescates submarinos de barcos
antiguos.
La entrada a la fortaleza está enmarcada por un portal que se construyó
en el 1787, durante el reinado del monarca Carlos III, período de gran
florecimiento económico. Tiene en lo alto vestigios del escudo del
Emperador Carlos V, zaspillado durante la dominación haitiana cuando toda
señal de heráldica hispana quiso ser borrada.
Alrededor del 1789 España envió un fuerte contingente militar, por lo
que se construyen cuarteles a todo lo largo de la Calle Las Damas. Se
utiliza la cerca del Siglo XVI como muro exterior y se erige un muro
paralelo interior cuyos restos son visibles. Ambos muros soportaban el
techo.
El patio interior incluyó espacios con distintos propósitos: en el ala
norte se encontraba la vivienda del Alcaide, donde el Virrey y Gobernador
Don Diego Colón, hijo del Almirante Don Cristóbal
Colón, se alojó
provisionalmente en 1509 a su llegada a la colonia en compañía de su
esposa Doña María de Toledo, pariente del Rey Fernando El Católico.
En el ala sur podemos apreciar un antiguo polvorín, conocido como Santa
Bárbara,
es una edificación de mediados del siglo XVIII. De forma
rectangular, posee un techo abovedado cuyo exterior se presenta a cuatro
aguas. Sus muros alcanzan los tres metros de espesor y posee una sola
puerta, coronada por una hornacina con la imagen de Santa Bárbara, patrona
de los artilleros. Sobre ésta se encuentra un escudo con el toisón de oro,
símbolo real de Carlos III. Este edificio estaba rodeado por defensas
propias, según datos históricos y vestigios arqueológicos que aún pueden
observarse. Además se puede observar un profundo aljibe.
En el
patio interior podemos observar una estatua en bronce de Gonzalo Fernández
de Oviedo, obra realizada por el artista español Joaquín Vaquero Turcios
en el año 1977.